Mi primer nota.


Nuestro primer encuentro fue casual, algo totalmente librado al azar. O tal vez no. Probablemente el destino tenía bien ordenadas las cartas para que se dé. Yo con mí cámara, impaciente, buscando el ángulo perfecto para mí toma perfecta. Él, más relajado, con su celular en la mano, se acerca. Debo confesar que ya lo había visto. Tal vez no fue causal. Estaba lejos esa vez, lo vi mientras caminaba. Ahora estaba a mí lado. Tardé en recordar su rostro, aunque lo había visto no hacía muchos minutos antes.
Luego de ese encuentro y una conversación intensa, sintética y pasional. Me fui. Tal vez con la intención de que me escriba. Son muchos tal vez. Pero esos tal vez, se transformaron en certezas.
Algo que nos caracteriza, es una especie de conexión, no está de más decirlo. Siempre pensamos, decimos y sentimos lo mismo. Y ahí estaba yo, algo dormida, volviendo a casa el colectivo, toda empolvada, pero con aires de felicidad. Pensando en que le mandaría sus fotos, una buena excusa para empezar la conversación.
Mí teléfono celular interrumpe mis pensamientos. Era él. Preguntando si ya estaba en casa. Sentí algo extraño. Nos pensábamos, mutuamente, lo hacíamos, eso hizo que mí corazón latiera más fuerte. Fue la primera vez, no así la última.
Llegó el día de nuestro primer encuentro. Fue luego de varias conversaciones, de idas y vueltas de deseos. Podría decirse que fue un encuentro casi “vainilla” (busquen en Google, ahí van a entender todo), pero por un casi no lo fue, algo iba más allá.
Estaba montandolo cuando siento el primer cintazo, yo le había dicho que no tenía límites, no creí que el tampoco los tuviera. No lo esperaba, pero así como no lo esperaba fue la sensación que causó, un apogeo de excitación, sentí la adrenalina correr por mí cuerpo. Lo mismo con cada uno de los golpes que recibí.
Y desde ese momento, los dos entendimos algo, no iba a ser nada igual a lo que habíamos vivido antes. Así como nos pensamos ese mismo instante, ahora sabíamos lo que deseábamos. La violencia y la sumisión. El dolor y la pasión.

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